jueves, 22 de enero de 2015

EPIDEMIOLOGIA - Blanca

CIFRAS

  • Las enfermedades bucodentales más comunes son la caries dental y las periodontopatías.
  • El 60%-90% de los escolares de todo el mundo tienen caries dental.
  • • Las enfermedades periodontales graves, que pueden desembocar en la pérdida de dientes, afectan a un 5%-20% de los adultos de edad madura; la incidencia varía según la región geográfica.
  • La incidencia de cáncer bucodental es de entre 1 y 10 casos por 100 000 habitantes en la mayoría de los países.
  • Los defectos congénitos, como el labio leporino y el paladar hendido, se dan en uno de cada 500-700 nacimientos; la prevalencia de nacimiento varía sustancialmente entre los distintos grupos étnicos y zonas geográficas.
  • Un 40%-50% de las personas VIH-positivas sufren infecciones fúngicas, bacterianas o víricas, que suelen aparecer al principio de la infección.
  • La atención odontológica curativa tradicional representa una importante carga económica para muchos países de ingresos altos, donde el 5%-10% del gasto sanitario público guarda relación con la salud bucodental.

lunes, 19 de enero de 2015

Salud Bucodental en ancianos

Salud bucodental en Ancianos



¿Cuál es su importancia?

La salud bucodental no puede separarse de la salud general. Se sabe que los desordenes orales, tienen un profundo impacto en la calidad de vida del anciano, ya que influyen en su salud física: en la capacidad para tragar, comer y hablar; en su salud mental al influir en la autoimagen; y en el rol social, facilitando los contactos sociales y una vida activa.

Por tanto, no olvidemos que nuestra boca es una parte integrada en nuestro organismo, y que cuando aparece una enfermedad en ella, se pueden originar alteraciones en otras zonas o áreas de la salud del anciano.




¿Cuáles son las características de la asistencia bucodental de los ancianos?

Los tipos de problemas bucodentales que el anciano puede y suele consultar no difieren de los restantes grupos etarios, aunque como en otras enfermedades muchos de ellos son más frecuentes según avanza la edad.

Por diferentes razones y a diferencia de otros trastornos físicos, los ancianos reciben tarde y pocos cuidados bucodentales, respecto a los adultos. Estas razones pueden ser:

La aceptación generalizada, de que es inevitable e irreversible la pérdida dental con la edad. Con una actitud fatalista de los ancianos, que consideran las discapacidades y el dolor como parte inherente del envejecimiento.

Una baja percepción de sus necesidades, tanto preventivas como de tratamiento bucodental por parte del anciano y sus familiares.

El temor y ansiedad, posiblemente basados en una experiencia displacentera en la juventud, relacionadas con el tratamiento bucodental, más sí requiere una intervención aunque sea pequeña.

Falta de información y asesoramiento, con ideas erróneas sobre los tratamientos bucodentales.

La actitud de los odontólogos, que en algunos casos, están llenos de prejuicios e ignorancia sobre el anciano y sus patologías más prevalentes.
El coste económico elevado del tratamiento bucodental, ya que es en su mayoría de carácter privado, teniendo en cuenta los escasos medios económicos de muchos ancianos. Existe un gradiente de clase social para las enfermedades bucodentales, siendo estas más frecuentes en clases bajas.

Las dificultades de acceso a los servicios dentales, con falta de condiciones de accesibilidad de la consulta como sillas con asientos algo más elevados, apoyabrazos y tacos de goma para evitar deslizamientos; pasillos con pasamanos; aseos señalizados para ser fácilmente localizados, así como falta de accesibilidad a aquellos enfermos incapacitados en sus domicilios o en áreas rurales.

Hábitos de salud desfavorables como la falta higiene oral, incluyendo acudir al dentista, han aumentado con la edad.

En España, el estado de salud bucodental de nuestros ancianos es bastante precario, quizás cambie en el futuro.

¿Cuáles son las enfermedades dentales en los ancianos?

El estado de salud dental viene determinado por las enfermedades dentales y por el tratamiento que dichos pacientes han recibido a lo largo de su vida. Recordemos, que la asistencia dental de los actuales ancianos ha estado mayoritariamente centrada en la extracción dental. Siendo ésta, la principal causa del bajo numero de dientes remanentes.

Actualmente, un 90% de las personas mayores de 65 años está parcialmente edéntulo y el 34% lo está completamente.Además, el estado de salud de los dientes remanentes es muy pobre, con importantes problemas de caries y de enfermedad periodontal..Así mismo los cambios que sufren con el envejecimiento los dientes y sus estructuras de soporte, originan un aumento de los problemas dentales.

Los problemas dentales de mayor relevancia en el anciano son las caries radiculares, la enfermedad periodontal y las prótesis dentales.

Caries radiculares

Se trata de un área cavitada o ablandada en la raíz dental, que puede o no afectar al esmalte adyacente. Es debida a la desmineralización por los ácidos derivados de ciertas bacterias de la placa.

Suele afectar con más frecuencia a los molares mandíbulares, seguidos de los dientes anteriores y los posteriores del maxilar superior.

Recomendaciones para detener el progreso de la caries radícular:

El primer paso, es un control estricto de la dieta, reduciendo la frecuencia y el momento de consumo de azúcar. Así, cuanto más sólido sea el alimento y fuera de las comidas es más cariogénico. El riesgo máximo es antes de dormir.

En segundo lugar, el control de la placa bacteriana con una higiene oral adecuada:

Es recomendable utilizar los cepillos de curvatura bien adaptada a las necesidades y penachos de cerdas centrales más cortas, así cómo los cepillos eléctricos para la remoción de la placa. Se debe cambiar de cepillo cada 3 meses.

Cepillarse los dientes durante 3 minutos despúes de cada comida.El cepillado del dorso de la lengua ayuda a remover los microorganismos causantes de la caries, disminuyendo la halitosis y mejorando el sentido del gusto.

Usar dentífricos con índices de abrasión ADR entre 50-100.También usar antisépticos como la clorhexidina a bajas concentraciones en enjuagues, que reducen la formación de la placa, aunque con los efectos colaterales de la pigmentación y trastorno del gusto. Se pueden usar tanto barnices y geles de alta concentración de clorhexidina como bactericidas.

¡Nunca es tarde para iniciar nuevas pautas de higiene!

En tercer lugar, se recomienda la remineralización de la lesión.



Se pueden utilizar tanto los fluoruros tópicos, con distintas presentaciones según la habilidad de cada individuo en su aplicación, como los barnices. Es mejor que sea aplicado por un dentista o higienista. Siempre hay que tener en cuenta la cantidad de flúor del agua de nuestra ciudad.

Si la caries esta bien establecida, su dentista tendrá que restaurarla usando la técnica y material apropiados según el tipo y lugar de la cavidad cariogénica.

En los ancianos con disminución del flujo salival, habrá que considerar la utilización de estimulantes de la salivación, teniendo en cuenta, si conserva dientes naturales, no usar estimulantes ácidos, para evitar su desmineralización



http://ahiprodec.blogspot.com.es/2009/11/salud-bucodental-en-ancianos.html

lunes, 12 de enero de 2015

INDICE


INDICE

Introducción : def odontologia, de odontogeriatría

http://www.eufic.org/article/es/expid/basics-salud-dental/

Enfermedad/ Salud oral:
  • 1 .Odontogeriatria- Andrea
  • 2. Clasificación del paciente con esa patologia - Marta          fotos edentulo
  • 3. Tratamiento odontologico - Andrea  + y fotos
  • 4. Tecnicas de cuidado en adulto mayor- Carmen 
  • 5. (PREVENCIÓN enfermedades) - Carmen 
  • 6. Epidemiologia (Estadisticas, prevalencia...) - Blanca 


 Trabajo de campo:
  • Campaña de prevencion y promocion de la salud oral 

      Bibliografia 


PAG. WED :
  •  DENTA DENTAL 
  •  Vademecum
  • Medline-Plus
  • Pubmed (ingles)

1.INTRODUCCION

 SALUD ORAL

La salud bucodental dental hace referencia a todos los aspectos de la salud y al funcionamiento de nuestra boca.Puede definirse como la ausencia de dolor orofacial crónico, cáncer de boca o garganta, llagas bucales, defectos congénitos como labio leporino o paladar hendido, enfermedades periodontales (de las encías), caries dental y pérdida de dientes, y otras enfermedades y trastornos que afectan a la boca y la cavidad bucal.

La caries, también conocida como cavidad dental, es la enfermedad más común de los dientes. Los principales factores para el control de la caries son la higiene bucal, el uso de flúor y el consumo moderado de alimentos cariogénicos.
A los dientes también les afecta el “desgaste de los dientes” o erosión. Se trata de un proceso normal que se produce con la edad, a medida que se pierde el esmalte de los dientes debido a su exposición repetida a ácidos distintos de los que produce la placa.
La atrición (desgaste mecánico) y la abrasión son otras formas de deterioro de los dientes. La atrición se produce cuando los dientes se erosionan debido al contacto con otros dientes. La abrasión es provocada por factores mecánicos externos como un lavado de los dientes incorrecto.
Las enfermedades periodontales, también conocidas como enfermedades de las encías, están provocadas a una infección e inflamación de la encía (gingiva), de los tejidos conectivos periodontales y del hueso alveolar. Las enfermedades periodontales pueden provocar la pérdida de los dientes.

CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES BUCODENTALES

Las dolencias bucodentales comparten factores de riesgo con las cuatro enfermedades crónicas más importantes -enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes- pues se ven favorecidas por las dietas malsanas, el tabaquismo y el consumo nocivo de alcohol. Otro factor de riesgo es una higiene bucodental deficiente.

¿Por qué es importante la salud dental para la salud y el bienestar general?
La salud de nuestros dientes y boca está relacionada de muchas maneras con la salud y el bienestar general. La capacidad de masticar y tragar la comida es esencial para obtener los nutrientes necesarios que permiten disfrutar de un buen estado de salud. Aparte de las consecuencias sobre el estado nutricional, una mala salud dental también puede afectar de manera negativa a la capacidad de comunicación y a la autoestima. Las enfermedades dentales provocan problemas económicos y sociales debido a que los tratamientos son costosos y que el dolor de dientes causa bajas en la escuela (niños) como en el trabajo (adultos).

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs318/es/

















Las personas mayores

La mejora de la salud bucodental de las personas mayores

La pérdida de los dientes se puede prevenir e intervención factores de riesgo es eficaz cuando se incorporen a la intervención de las ENT. La evidencia sobre intervenciones de salud bucodental es fuerte y la prevención es fácilmente aplicable a los países. Experiencia en salud pública de los países con programas de prevención establecidos muestran mejoras significativas en el estado dentada.
Pérdida total de los dientes naturales es un problema de salud grave pública mundial, que tiene gran influencia a países como la carga económica para la sociedad y los individuos son altos. El consumo de tabaco, dieta poco saludable y el consumo excesivo de alcohol, son las principales causas de pérdida total de los dientes. La pérdida de dientes es la consecuencia última de la caries dental y la enfermedad grave de las encías (periodontitis), que son enfermedades causadas por la exposición de por vida a los factores comunes a otras enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) del riesgo.
De acuerdo con la Encuesta Mundial de Salud global, la pérdida completa de dientes afecta aproximadamente al 30% de las personas en edad de edad de 65-74 años, sin embargo, las tasas de prevalencia están aumentando espectacularmente en los países de bajos y medianos ingresos, especialmente entre los grupos de población pobres y desfavorecidos. Además de las enormes variaciones entre países, las desigualdades dentro de los países en huelga en la pérdida total de los dientes son universales.

La carga de morbilidad oral entre las personas mayores

Las enfermedades orales son generalmente progresiva y acumulativa. El proceso de envejecimiento puede aumentar directa o indirectamente el riesgo de las enfermedades bucodentales, agravada por la mala salud general, enfermedades o enfermedades crónicas. En la vejez, la alta prevalencia de comorbilidades y barreras a la atención se observan, junto con los retos del cuidado de la salud oral en relación con las principales condiciones de la enfermedad, tales como:
  • cambiar el estado de la dentición
  • la prevalencia de caries con necesidad insatisfecha de atención
  • bolsas periodontales / pérdida de inserción y mala higiene bucal
  • la pérdida de dientes y el funcionamiento oral limitada
  • dentaduras relacionadas condiciones, dentaduras removibles montaje enfermos
  • cáncer oral y las lesiones de la mucosa oral
  • La xerostomía ("boca seca")
  • dolor y el malestar craneofacial.

Interrelación entre la salud bucal y la salud general

La interrelación entre la salud bucal y la salud general es particularmente pronunciada entre las personas mayores. La mala salud oral puede aumentar los riesgos para la salud en general y, en la masticación y comprometida su capacidad para alimentarse, afecta la ingesta nutricional. Nutrición insuficiente, puede en última instancia conducir a la baja respuesta inmune. Enfermedad periodontal grave se asocia a la diabetes y la infección por VIH. Del mismo modo, otras enfermedades sistémicas y / o los efectos secundarios adversos de sus tratamientos pueden conducir a un mayor riesgo de enfermedades orales, la reducción del flujo salival ("boca seca"), los sentidos alterados de sabor y olor, dolor orofacial, hiperplasia gingival, la resorción ósea alveolar y la movilidad de los dientes. La alta prevalencia de terapias múltiples medicamentos en este grupo de edad puede complicar aún más el impacto en la salud oral.

Los factores importantes de riesgo

La salud bucodental de las personas mayores está fuertemente afectada por determinantes sociales como la baja formación académica, pobres los ingresos personales, las condiciones de vida privados, y malas condiciones de vivienda.Otros factores de riesgo incluyen los estilos de vida poco saludables, dietas de alto contenido de azúcar, la higiene oral inadecuada debido a la poca destreza, el consumo de tabaco y el consumo excesivo de alcohol.

Las barreras a la atención de la salud oral

Las barreras a la atención de la salud oral entre las personas mayores son considerables. Movilidad reducida impide el acceso a la atención de la salud oral, sobre todo para los que residen en las zonas rurales con el deficiente transporte público. La situación se agrava en los países en desarrollo cuando los servicios de salud oral y la atención domiciliaria no están disponibles. Teniendo en cuenta que algunas personas mayores pueden experimentar dificultades financieras tras la jubilación, el coste o coste percibido del tratamiento dental, junto con las malas actitudes para la salud oral, puede disuadirlos de visitar a un dentista. El temor a la violencia puede hacerlos aprensivos de los extraños, lo que dificulta una buena comunicación con los proveedores de servicios de salud oral.
En algunos países, las personas mayores tienden a vivir solo, lejos de los amigos y la familia. La falta de apoyo social y los sentimientos de soledad y aislamiento puede afectar su salud mental y el bienestar. Claramente, existe la necesidad insatisfecha entre este grupo. Es importante que los proveedores de servicios de atención de la salud reconocen estos importantes factores psicosociales que sustentan la salud y el bienestar de las personas mayores. Hay una necesidad de proporcionar servicios de salud oral sensibles que son accesibles, apropiados y aceptables para ellos. Su estado general de salud hay que tener en cuenta a la hora de planificar el tratamiento complejo que puede involucrar a los procedimientos quirúrgicos. Diagnóstico de necesidades especiales y la planificación del tratamiento avanzado son cruciales. Por último, las implicaciones para la investigación y la formación son considerables.

http://www.who.int/oral_health/action/groups/en/index1.html

SALUD ORAL DEL PACIENTE ADULTO MAYOR

Cuando se hace mención a las enfermedades que pueden afectar al adulto mayor, suelen
venir a la mente una serie de sistemas que pueden estar comprometidos. Es así como casi en
forma automática, se recuerdan el sistema cardiovascular, músculo esquelético y genitourinario
entre otros, olvidando comúnmente uno, que en cualquiera de sus estructuras puede comprometer
en diversos grados la salud oral del adulto mayor: el sistema estomatognático.
El sistema estomatognático está definido como un grupo de órganos que participan en
importantes funciones como son la masticación, deglución y fonación, que está integrado por
diversas estructuras compartiendo un pequeño territorio. Así en él encontramos huesos,
músculos, articulaciones, glándulas salivales, dientes, mucosas y piel.
Probablemente debido a su pequeña extensión y a que con poca frecuencia puede llegar a
comprometer la vida del paciente, a es relegado es a un segundo plano y hasta omitido del
examen rutinario.
A pesar de que la salud oral del paciente adulto mayor está determinada por diversos
factores tanto propios como ambientales, es un útil indicador de los cuidados odontológicos
recibidos por el paciente durante toda su vida. Al respecto, hoy se sabe que en un alto porcentaje,
la población geriátrica presenta condiciones de salud oral bastante precarias, reflejadas en el
hecho de que la condición de mayor prevalencia es la ausencia de todos los dientes o edentulismo
total.
 La patología que es posible encontrar en la boca del adulto mayor es variada, pero
claramente existen cuadros más frecuentes, que debieran orientar en cuanto al énfasis preventivo
y al tratamiento de elección. Como todo sistema, éste puede presentar alteraciones de orden
degenerativo, patología tumoral, traumatismos y enfermedades de origen infeccioso. Dentro de
estas últimas, existen dos que merecen especial análisis por constituir ambas problemas de salud
pública; la caries y la enfermedad periodontal.
Es esencial entender que aparte de todos aquellos factores que convierten a cualquier
paciente en un individuo propenso a sufrir alteraciones de la salud oral, existen en el paciente
geriátrico una serie de características que aumentan este riesgo y que con frecuencia dificultan
que todas las medidas preventivas y terapéuticas disponibles puedan llevarse a cabo en forma
ideal. Este hecho evidentemente puede alterar el curso de una enfermedad, prolongando su
duración o empeorando el pronóstico, posibilidad que debe ser conocida por el paciente.
A continuación se presentan los principales factores que pueden influir en la salud oral del
adulto mayor y en el resultado de las terapias a realizar:
-Presencia de una o más enfermedades de baseLas enfermedades de base que debemos considerar por su directa o indirecta relación en la
salud oral son la diabetes, hipertensión, osteoporosis, enfermedades hematológicas y
coagulopatías, alteraciones hepáticas, insuficiencia renal, alteraciones visuales y motoras,
alteraciones nutricionales, alteraciones de origen mental y cuadros que provoquen algún grado de
inmunosupresión.
Cuando un paciente presenta alguna de estas patologías, es primordial que el cirujano
dentista determine si el paciente está en tratamiento y si el cuadro se encuentra estabilizado, antes
de ejecutar cualquier maniobra odontológica, por sencilla que ésta pueda ser. Si las circunstancias
lo ameritan, el paciente debe ser remitido al médico tratante para su evaluación, aunque ello
implique la postergación del tratamiento dental.
En el caso de pacientes que presentan afecciones hepáticas y renales, las precauciones
deben centrarse en las alteraciones sistémicas que generan estos cuadros, especialmente a nivel
circulatorio, hematológico e inmunológico y que pudiesen complicar el tratamiento dental.
Además es de rigor el ajuste de las dosis de cualquier fármaco a indicar, pues éstos casi sin
excepción se metabolizan en el hígado y excretan vía renal, con lo que inevitablemente las
concentraciones de fármaco que recibe el paciente sufren modificaciones.
Pacientes con alteraciones motoras, visuales y mentales, indiscutiblemente se encuentran
limitados para mantener una adecuada higiene oral. En ellos es fundamental indicar técnicas de
aseo simplificadas, de lo contrario la terapia no tendrá los resultados esperados y redundará en
incumplimiento y frustración por parte del paciente.
-Terapia farmacológica variada y con frecuencia de larga duración
Todo fármaco administrado a un paciente, junto con ejercer su acción farmacológica
benéfica, lleva asociada la capacidad de producir efectos secundarios y reacciones adversas en el
organismo, especialmente en tratamientos de larga duración. Además se ha determinado que son
capaces de interactuar con otros fármacos administrados en forma concomitante, pudiendo
modificarse el metabolismo de ambos y por ende su acción final en el paciente. Estos fenómenos
deben ser ampliamente conocidos por el profesional que los indica, para controlar su efecto y
contrarrestarlos cuando sea posible y su eventual aparición debe ser explicada al paciente antes
de iniciar la terapia, para que esté prevenido en caso de que ocurran.
Muchos de los fármacos utilizados por pacientes geriátricos provocan como efecto
secundario una disminución del flujo salival o xerostomía. Dentro de ellos están algunos
analgésicos y antidepresivos, antihistamínicos, antipsicóticos, antihipertensivos, anticolinérgicos
en general y derivados de los alcaloides opiáceos.
La principal complicación derivada de xerostomía de larga duración es el aumento de
incidencia de caries radiculares y de candidiasis oral, además de la aparición o aumento de las
molestias en pacientes portadores de prótesis removible.
Cuando un paciente padece esta alteración del flujo salival, es prioritario determinar la
causa que la genera, antes de indicar cualquier producto. Así, en el caso de alteraciones
reversibles como el stress y la ansiedad, pacientes con deshidratación, casos de diabetes no
compensada o cuando la xerostomía es debida a determinados fármacos, la resolución delproblema a menudo radicará en estabilizar la condición primaria, por ejemplo disminuyendo la
dosis de un fármaco o reemplazándolo por uno no xerostomizante, cuando sea posible.
Existen, sin embargo ocasiones en que la solución del problema es más difícil porque
existe pérdida irreversible de elementos necesarios para el reflejo salival, por ejemplo a causa de
la disminución de estímulos debida al deterioro senil, o más complicado aún, en las destrucciones
de parénquima salival en pacientes con síndrome de Sjögren o pacientes irradiados por tumores
de cabeza y cuello. En estos casos o cuando el tratamiento con fármacos xerostomizantes se
extienda por períodos largos, es altamente recomendable indicar productos que estimulen la
secreción salival o bien otros que actúen humectando la mucosa bucal.
Pacientes bajo terapia con anticoagulantes, requieren la suspensión temporal del fármaco,
cuando el odontólogo requiera realizar procedimientos que provoquen algún grado de
hemorragia. Todo el proceso ha de efectuarse en estrecha comunicación con el médico tratante,
pues es él quien determina cuándo y por cuánto tiempo el paciente suspenderá la terapia.
-Limitaciones de orden socio-económico
Es muy importante recordar, que aquellos pacientes que desde el punto de vista médico se
definen como “adulto mayor”, han sido también caracterizados en el ámbito social como un
grupo que en su gran mayoría se encuentra en condiciones de dependencia económica y bajos
ingresos. Este hecho debe considerarse al momento de indicar tratamientos dentales, pues suelen
ser de alto costo, limitando su accesibilidad a gran parte de los pacientes.
Por su parte los elementos de higiene dental, sin ser extremadamente caros, suelen ser a
menudo considerados artículos menos prioritarios por muchos pacientes, en relación a otros
productos de carácter indispensable.
Es conveniente entonces, analizar tratamientos dentales alternativos de menor costo y
adecuar al presupuesto del paciente los artículos de higiene oral a indicar.
CARIES DENTAL
La caries dental se define como la pérdida de estructura del diente debida a una
desmineralización de las estructuras duras que lo componen.
Para que este fenómeno se produzca es necesaria la presencia de placa bacteriana, entidad
definida como una película de bacterias adherida al diente, y de hidratos de carbono, sustrato
sobre el cual la placa bacteriana ejerce su metabolismo. Cuando se inicia este proceso
metabólico, da como resultado productos ácidos que en contacto con el esmalte dental, provocan
una sucesiva pérdida de minerales y posterior formación de una cavidad, por todos ampliamente
conocida como “caries”.
La caries dental, es por lo tanto una enfermedad infecciosa, ya que es producida por
microorganismos, multifactorial, debido a que deben coincidir varios elementos para que se
produzca y en función de esta última característica, también es prevenible pues existen varios
niveles dentro de su curso, en los cuales se puede intervenir.
Cabe destacar que la caries es la primera causa de pérdida dentaria y que en el caso de los
pacientes adultos mayores su ubicación es predominantemente a nivel radicular.
La caries dental se ha estudiado extensamente, determinándose con certeza ciertos
factores que aumentan el riesgo de que se produzca. Así, mientras mayor sea la concentración demicroorganismos cariogénicos en la boca de un paciente, mayor será su probabilidad de tener
caries. Por otro lado, mientras más frecuente sea el consumo de hidratos de carbono fermentables,
mayor también será el riesgo de caries en ese paciente, riesgo que disminuye proporcionalmente
de acuerdo al número de veces con que realice su cepillado dental.
Además existen factores que modifican la incidencia de caries:
-Flujo salival. Un buen flujo salival ejerce un efecto de barrido constante sobre la superficie
dentaria y gracias a las propiedades neutralizantes de la saliva, contrarresta el pH ácido del
metabolismo bacteriano.
-Uso de productos fluorados. El flúor en adecuadas concentraciones actúa frenando el proceso
de desmineralización dentaria, y produce una remineralización de lesiones incipientes que aún no
han formado una cavidad.
ENFERMEDAD PERIODONTAL
El término “enfermedad periodontal” es un nombre genérico, utilizado para describir un
grupo de enfermedades que afectan los tejidos de soporte y protección del diente.
Estos tejidos, que incluyen el ligamento periodontal, hueso alveolar, cemento radicular y
encía, reciben en conjunto el nombre de “periodonto”, nombre del cual deriva esta enfermedad.
Cuando la inflamación se encuentra limitada a la encía, se habla de Gingivitis, mientras que la
extensión del proceso al resto de los componentes del periodonto, se denomina Periodontitis.
La enfermedad periodontal es considerada la segunda causa de pérdida dentaria, sin
embargo, en el adulto mayor puede igualar y en muchos casos superar a la caries dental como
primera causa.
Aunque existen mecanismos inmunológicos estrechamente asociados a su génesis y
progresión, su etiología primaria es bacteriana, por lo que al igual que la caries dental es
clasificada como una patología infecciosa. En consecuencia las medidas terapéuticas tanto
preventivas como curativas, están orientadas a eliminar la mayor cantidad de microorganismos
que sea posible, básicamente a través de instrucción de técnicas de higiene adecuadas a cada
paciente, en combinación con terapias de remoción de placa bacteriana y otros depósitos por
parte del odontólogo.
Existen factores considerados predisponentes de la enfermedad periodontal porque
pueden aumentar su riesgo de ocurrencia o favorecer su progresión cuando ya está presente,
especialmente a través de un cambio en la respuesta del huésped a los microorganismos. Entre
ellos cabe mencionar el tabaquismo, diabetes, tratamiento con fármacos inmunosupresores ycambios hormonales, por ejemplo aquellos derivados de terapias farmacológicas. Esto debe
considerarse porque un importante porcentaje de adultos mayores presenta alguna de estas
condiciones.
También se ha descrito un fenómeno de agrandamiento gingival producido por ciertos
fármacos como la fenitoína, nifedipino y cefalosporinas, que se manifiesta como un considerable
aumento de volumen y cambio de forma de las encías, llegando incluso en algunos pacientes a
cubrir por completo la superficie dentaria. A pesar de que por su apariencia esta condición puede
semejar inflamación, no implica la presencia de enfermedad periodontal, aunque puede gatillar su
aparición al dificultar un adecuado aseo dental.
Recientemente la enfermedad periodontal, a causa de la proliferación bacteriana que
propicia, se ha reconocido como un factor que contribuye a agravar el curso clínico de
enfermedades crónico-degenerativas como la enfermedad cardiovascular, diabetes y
enfermedades respiratorias. Este hecho sin duda expone otro consistente argumento, para
estimular terapias preventivas y programas de diagnóstico oportuno de esta enfermedad.

PACIENTES PORTADORES DE PROTESIS DENTALES
Pese a que paulatinamente se ha experimentado un positivo cambio respecto a la
importancia de las terapias preventivas y la conservación de los órganos dentarios, la ausencia
parcial o total de éstos en pacientes adultos mayores es aún una condición que les es
característica y que para gran parte de la población es un estado “propio y normal” de esta etapa
de la vida.
Para que el sistema estomatognático pueda funcionar de forma óptima, es ideal la
conservación de la mayor cantidad de dientes posibles en boca, no sólo para cumplir con una
masticación eficiente y con los requerimientos estéticos del paciente, sino además porque los
dientes tienen una importante función de sensibilidad propioceptiva, característica que se pierde
cuando son reemplazados en su totalidad por elementos protésicos.
Al respecto, en determinados casos es conveniente conservar raíces dentarias para su
utilización como soporte de prótesis fijas o removibles, preservando además de esta forma, el
fenómeno de la propiocepción.
Cuando el paciente sufre la pérdida de uno o más dientes, es recomendable su reemplazo
tan pronto como sea posible, por las razones ya mencionadas. Si el estado bucal existente o
motivaciones de costo determinan que es candidato a ser portador de prótesis removible, es
fundamental establecer el diseño protésico más adecuado a la cantidad y ubicación de los dientes
que permanecen en boca. El objetivo es rehabilitar con un sistema que junto con devolver al
paciente los dientes perdidos, permita proteger las estructuras remanentes. Se ha estudiado que
una prótesis removible de diseño inadecuado o con una distribución poco equitativa de las cargas
oclusales, es la principal causa de la pérdida progresiva del reborde alveolar, lo que genera
desajuste de las prótesis y en no pocos casos la rápida evolución hacia la prótesis total.
Para muchos pacientes, es una creencia arraigada que una buena prótesis total va a
solucionar sus problemas dentales, funcionando mucho mejor que sus “feos y gastados” dientes.
A ellos se les debe inculcar que ni el más avanzado sistema de rehabilitación protésico, por
estético y sofisticado que pueda ser, va a poder reemplazar la perfección fisiológica y adaptativaque los dientes verdaderos tienen por naturaleza. Y que en muchas ocasiones, será de inmenso
valor conservar heroicamente algunos dientes, que por su ubicación estratégica prolongarán las
características originales del sistema.
Finalmente es fundamental explicar al paciente que las prótesis dentales, en cualquiera de
sus tipos, nunca son definitivas.

ATENCION PRIMARIA
La atención primaria en el paciente adulto mayor, debe tener un enfoque esencialmente
preventivo y estar orientada hacia la instrucción tanto del paciente como del personal o familiar
que se encuentre a cargo de su cuidado. La educación impartida deberá incluir las diferentes
medidas para el control de la placa bacteriana, el cuidado y correcto uso de las prótesis dentales,
utilización de flúor en la prevención de caries radicular, control de afecciones de la articulación
temporomandibular y detección precoz de cáncer orofacial.
RECOMENDAR
• Cepillado, idealmente 5 veces al día (al despertar, después del desayuno, la comida, la
cena y antes de acostarse) y como mínimo después de cada comida.
• Cepillos dentales de mango ancho y cerdas suaves.
• Utilización diaria de pasta dental fluorada
• Utilización diaria o semanal de enjuagues bucales con flúor
• De acuerdo a las capacidades y necesidades del paciente indicar aditamentos especiales
como seda dental, cepillos interdentales y eventualmente cepillos eléctricos.
• Control odontológico mínimo una vez al año
En pacientes con pérdida de habilidades motoras o cognitivas, es recomendable la indicación
de enjuagatorios o pastas dentales en base a clorhexidina, bajo supervisión del odontólogo.
En pacientes portadores de prótesis removible, se recomienda la limpieza de las prótesis con
ultrasonido y pulido de la superficie cada seis meses a cargo del odontólogo y su mantención por
parte del paciente a través de lavado con agua y jabón al menos tres veces por día, además de una
desinfección semanal con productos especiales para ello, o bien mediante una solución de agua
con cloro (10 gotas de cloro en un vaso con agua, durante 10 minutos). Si el paciente es
desdentado total, debe realizar una delicada limpieza de la encía que cubre el reborde alveolar al
menos después de cada comida, con un cepillo suave o una gasa, ésta última idealmente
embebida en clorhexidina.
En pacientes que padecen xerostomía, dependiendo de la causa de origen, es recomendable
la utilización de productos estimulantes de la secreción salival, como chicles libres de azúcar y
productos cítricos e incluso de fármacos sialagogos como la pilocarpina y la neostigmina, estos
últimos bajo estricto control por posibles efectos secundarios, o bien, la indicación de sustitutos
salivales, basados en soluciones de mucinas, o de glucoproteínas, o de carboximetilcelulosa, osoluciones acuosas o con algún contenido enzimático, con la función de humedecerr y lubricar la
mucosa bucal.
¿CUANDO REFERIR EL PACIENTE AL ODONTOLOGO?
Ya se mencionó la necesidad de un control anual como mínimo en todos los pacientes
adultos mayores. Pero en caso de pacientes portadores de cualquier elemento protésico, se hace
necesario un control periódico de al menos dos o tres veces por año, para evaluar el
funcionamiento y estado de las prótesis, detectar pérdidas óseas y compensarlas y evaluar la
articulación temporomandibular.
Además, el paciente debe referirse a la brevedad con el odontólogo si nota la aparición de
alguna sintomatología inusual o de algún cambio en la apariencia de su boca o bien si al realizar
el examen físico general se aprecia alguno de los siguientes hallazgos:
 Sospecha de caries (dolor dental espontáneo o al alimentarse, aumento de sensibilidad con
los cambios de temperatura, cambios de coloración en los dientes, aparición de cavidades)
 Desalojo de obturaciones
 Encías rojas, dolorosas o con tendencia a sangrar
 Halitosis (mal aliento)
 Movilidad o desplazamiento de los dientes
 Aparición de abscesos, herpes labial recurrente y aftas en las mucosas
 Alteración de la oclusión (mordida)
 Sangrado de mucosas espontáneamente o frente a estímulos considerados normales como
el cepillado o la alimentación
 Exposición de la raíz del diente
 Aparición de nódulos, manchas, lesiones blancas o ulceradas en las mucosas
 Xerostomía
 Aparición de lesiones producidas por las prótesis
 Disfagia (Dificultad para tragar)
 Pérdida de la simetría facial
 Dolor y tensión muscular en cabeza, cuello y hombros
 Previo a cirugías invasivas, para descartar focos sépticos.
http://escuela.med.puc.cl/publ/manualgeriatria/PDF/SaludOral.pdf